
Hace unas semanas escribí en el siguiente blog un artículo titulado "Geraçao Sin Futuro". (http://actualidadcomparada.blogspot.com/2011/04/geracao-sin-futuro.html#comments).
En aquél artículo hablé de si las movilizaciones en Portugal del movimiento "Geraçao Rasca" podrían tener una continuación en España. Por aquél entonces me aferré al movimiento Juventud Sin Futuro como movimiento español imitador de nuestros compañeros portugueses. En esto me equivoqué en una pequeña parte, no iba a ser este movimiento el que estallara finalmente, pero si ha sido en buena medida una gran parte importante de promoción, divulgación y consolidación del exitoso movimiento de Democracia Real YA. Parece ser que aquél artículo no iba tan mal encaminado, como demuestra actualmente el movimiento NO INSTITUCIONALIZADO de DRY. No quiero jactarme de mis éxitos y del mal "pronóstico" de mis compañeros que comentaron mi artículo criticando sarcásticamente la inviabilidad de que en España surgiera un movimiento de tal calibre. En serio, solo recomendaros una lectura, la del libro de REACCIONA donde personas de la cultura española reflexiona sobre la situación política y social de nuestro país y de la necesidad de que los jóvenes y no tan jóvenes reaccionemos ante tal panorama. Me gustaría citar unas palabras del magistrado Baltasar Garzón (en suspensión de funciones por una denuncia de grupos de ultra derecha) que escribe en este libro que acabo de citar " El conformismo ante lo inevitable se ha convertido en la regla, cuando en realidad debería ser esa misma sociedad civil la que quebrara la inercia impuesta arteramente por los partidos de que la situación no cambie". Con esta frase bien encaminada, el magistrado Garzón expresa ese gran problema que padece nuestra sociedad, el CONFORMISMO, el no hacer nada, en creer que no podemos cambiar nada, el que sólo nos preocupa hacer botellones, etc etc etc. Y es esta INDIFERENCIA lo que permite que haya políticos corruptos, banqueros egoístas, gente deshonesta que aproveche el servicio a la función pública como una oportunidad para lucrarse. La sociedad en su conjunto es la encargada de vigilar a sus gobernantes (no sólo con los votos), pero para ello requiere compromiso e inconformismo. Con la indiferencia no se va cambiar nada, la apatía hacia los políticos lo único que va hacer es aumentar si seguimos con tal actitud. Es tiempo de actuar y de defender lo que creemos que son nuestros derechos sociales como ciudadanos de un país que disfruta (por ahora) de un estado de bienestar.
Ahora bien, ¿qué es lo que propone el movimiento de DRY? Si navegamos por su web podremos ver un apartado donde en ocho puntos resumen sus propuestas. Estas propuestas bien pueden ser unas mas realistas y otras más utópicas, pero para alguien que tenga cierto conocimiento de nuestra realidad social no les debería parecer descabelladas la gran mayoría de ella. Citaré aquí en modo abstracto alguna de las propuestas que dicho movimiento solicita. Hay un aparatado dirigido a la clase política, donde se pide que se eliminen ciertos privilegios para que puedan ser investigados por casos de corrupción, por ejemplo. Otros apartados son en relación al desempleo, a la solicitud del mantenimiento de los 65 años de edad máxima para la jubilación, que se garantice el derecho a una vivienda (de las muchas que hay en stock) por parte del Estado, una mejora de los servicios públicos, un mayor control de las entidades bancarias que hayan quebrado, acabar con la economía sumergida eliminando instrumentos jurídicos como el SICAV ( instrumento financiero por el que las grandes fortunas de este país evaden grandes cantidades de impuestos), una mayor participación ciudadana para mitigar la partitocracia de los partidos políticos españoles, etc (.http://democraciarealya.es/?page_id=234).
Es cierto que este movimiento ha surgido de las redes sociales, que cuenta con una estructura organizativa aun débil y que la mayoría de los participantes en estas movilizaciones son jóvenes universitarios con un nivel de conciencia social mayor que el resto de la sociedad. Pero como en las revueltas de mayo del 68, también fueron los jóvenes universitarios quienes se echaron a la calle y marcaron esa fecha en el tablón de la memoria histórica mundial.
Este movimiento viene por una indignación no sólo ya política, sino también social, ética, cansado de la cultura consumista y de la "salsa rosa" de nuestros grandes medios de comunicación generalistas. No se puede explicar este movimiento por un solo motivo, sino que son varias "sensaciones" de que esto no nos gusta tal y como funciona. Este resentimiento, esta apatía se ha visto canalizada por este movimiento (que ya se han dado en Europa no lo olvidemos), pero que ha adquirido su especial matiz español.
Tras la divulgación literaria de gente como Stephane Hessel con su libro "Indignaos", del economista y humanista José Luis Sampedro, del juez Baltasar Garzón, etc, nos han animado a reaccionar ante esta situación político-ético-social, para hacer llegar un mensaje a los poderes fácticos de nuestro país que "así" tal y como vamos, NO NOS GUSTA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario